Personas en líneaEn estos momentos hay 1 personas visitando "recuerdos prestados"
|
30 de enero al 17 de febrero XVI Feria del Libro Usado/ Organiza Facultad de Educación de la Universidad Mayor/ Sede Santo Domingo de la Universidad Mayor/ Santo Domingo 711, Santiago Centro/ Exposición permanente de reliquias y primeras ediciones literarias/ Horarios de atención: 10 a 22 horas/ Entrada liberada /
Programación Café Literario/ XVI Feria del Libro Usado Viernes 1 de febrero 19:30 horas/ Colectivo Derrame/ Lectura de poesía Roberto Yáñez, Rodrigo Verdugo y Cristian Schmidt. Poetas de la Mandrágora
Sábado 2 de febrero 19:30 horas/Lectura de Rodrigo Hernández sobre los poetas chilenos Humberto Díaz Casanueva y Eduardo Anguita y su relación con lo Divino/Lectura de Matías Galecio, estudioso de Literatura, Filosofía y Cultura Védica, hace una exposición sobre Poesía Trascendental. Jueves 7 de febrero 19:30 horas/ Rieles/Presentación colección Rieles. Escritores Salvador Gaete, Hernán Miranda, Álvaro Hernández, Octavio Gallardo, Giovanni Astengo, Sergio Ojeda y Raúl Zurita. Viernes 8 de febrero 19:30 horas/ SECH/ Recital Poético: "Los tres tristes tigres… son cuatro"/ Con: Reynaldo Lacámara, Víctor Sáez, Eduardo Robledo y Víctor Hugo Díaz 20:30 horas/ Rieles/ Segundo presentación de libros de Horacio Eloy y Sergio Rodríguez Saavedra. Sábado 9 de febrero 19:30 horas/ SECH/ Literatura Infantil: "El maravilloso mundo de Trapolandia" Con: Estela Socias. 20:30 horas Rieles/ Segunda presentación de "Cuartos de Motel" de Giovanni Astengo y del Periódico "Carajo". Viernes 15 de febrero 19:30 horas/ SECH/Recital Poético: "Poesía erótica: en boca de mujer" Con: Cecilia Palma, Pavella Copolla, Ximena Troncoso, Marcela Sandoval y María León Bascur. Sábado 16 de febrero 19:30 horas/ SECH/ Recital Poético: "La voz de los 80"/ Con: Jorge Montealegre, Andrés Morales, Darío Osses, Jorge del Río.
|
Biografía: Volodia, Nació en Chillan, Chile, 1916. Estudia leyes en la Universidad de Chile. Fue presidente del centro de alumnos de la Escuela de Derecho. Trabajó en la sección deportes del Diario Ilustrado, dirigió la revista Araucaria de Chile, publicada trimestralmente en Madrid durante doce años. Fue colaborador en el diario El Siglo. Vivió en la clandestinidad en los años 40. Estuvo detenido en el campo de concentración Pisagua. Fue diputado por Valparaíso desde 1961 a 1965 y senador por Santiago por dos periodos consecutivos. Fue Secretario general del parido Comunista de Chile (1989-1994). Tuvo la audición radial Escucha Chile desde Moscú. Vivió mucho tiempo exiliado. Retornó en 1988 a Chile. Novelista, antólogo, memorialista, biógrafo y ensayista. Premio Municipal de Santiago en 1970 por “Hombre y Hombre “y en 1997 por “Los dos Borges”. Premio Nacional de Literatura 2002.También primer Premio en los Juegos Florales de 1931. La principal obra literaria de Volodia Teitelboim se inscribe en el marco de las memorias y el ensayo biográfico. Es allí donde su pluma se desliza y se deja caer hasta reecontrase con su prosa. En sus recuerdos (dos tomos) y crónicas de radio, es notable su excelente retentiva para recuperar del olvido diversos hechos que marcaron la ruta de Chile. Si No Hay que olvidemos que este hombre dedico más tiempo como político, que como literato, se valoriza su observación social de ciertos hechos donde la anécdota, el análisis formal y cierta ironía no están ausentes. Su primer libro, “Antología de poesía chilena” junto a Eduardo Anguita, tuvo la particularidad de mostrar un sendero nuevo en la poemática chilena, ubicando a noveles poetas que posteriormente tuvieron un paso trascendente en las letras nacionales. Su único error, tal vez, fue su irreverencia al no colocar a Gabriela Mistral, situación de la cual se arrepintió con posterioridad, según sus propias palabras.Tal vez no vio a tiempo el talento que hoy nos invade esta poestiza, quizas los asuntos politicos priman a la hora de descubrir a un talento, no lo sabemos bién, hay errores que se pagan caro, pero la humildad de este poeta se descubre en el reconocimiento tardio, algo que no nos sorprende, pues muy dado en el caminilo de las letras. Su mejor libro de ensayo biográfico sería Vicente Huidobro, según la opinión de la critica y de sus pares, para nosostros los jovenes escritores y los no tan jovenes está en discusión , es tan dificil medir el gran trabajo de este autor y en gustos no hay nada escrito. También se publican los dedicados a Pablo Neruda y Gabriela Mistral, siendo el referido a Jorge Luis Borges el más débil, según la critica, dudosa critica, siempre anteponiendo sus gustillos y no dejar que el lector decida, por tal motivo poco la leo, poco reviso la critica más bién destructiva que constructiva. “Hijo del salitre” y “Pisagua”, ambas novelas relacionadas con una época especial en la evolución del país, específicamente el despertar de la masa obrera y minera en el norte del país y su mayor toma de conciencia. Elías Laferte, Luis Emilio Recabarren y la matanza de Santa María ocupan el motivo principal de su trabajo y no es menor en su pensamiento politico y en su posterior consecuencia.
Publicaciones Antología de poesía chilena, 1935. El amanecer del capitalismo y la conquista de América 1943 Hijo del salitre 1952 La semilla en la arena. Pisagua 1957 Hombre y hombre 1969 El oficio ciudadano 1973 El pan de las estrellas, 1973 La lucha continúa, pólvora del exilio 1976 Narradores chilenos del exilio 1978 Neruda 1984 La palabra y la sangre 1986 El corazón escrito 1986 En el país prohibido 1988 Gabriela Mistral, pública y secreta, 1991 Huidobro, la marcha infinita 1993 Los dos Borges, vida, sueños, enigmas. 1996 UN muchacho del siglo XXI 1997 Notas de un concierto europeo 1997 Voy a vivirme 1998 La gran guerra de Chile y otra que nunca existió 2000 Noches de radio 2001 Ulises llega en locomotora 2002.
|

Me dió un beso en la frente, dejó dos mil pesos sobre el velador.Desperté asustada, olvidé prepar el desayuno del día viernes, huevos a la copa, tostadas y café con leche. Me llamó a las diez de la mañana para decirme que me pusiera mi mejor vestido.Limpié bién la casa como para todo el fin de semana, no me gustaba dedicarme a las labores domésticas cuando él estaba en casa. Fuí a la feria y compré unos aros de fantasía para el vestido naranjo, el vestido que Andrés me regaló en navidad, pues le encantaba, le fascinaba que lo acomodara junto a su cuerpo varonilmente opuesto, tenía según él un encanto antojadizo, nunca entendí bién eso del encanto antojadizo, intuyo a mi modo de ver que debe ser alguna especie de encantamiento, cosa de hombres. Casi no comí en todo el día, salir a algún sitio con Andrés siempre era una aventura.Llevábamos casi siete años de casados, una niña de tres y todo un mundo por descubrir y conquistar. Mi empleo en una revista, una vez a la semana y unas clases de literatura pagaban mis publicaciones de escritora mediocre cada dos años. Andrés se las batia bién en su miniempresa de ingenería, podía pagarme algunos caprichos, como quedarme todo el día en casa escribiendo mientras mi pequeña la veía Rosita, mi nana. Rosita era buena, trabajadora y alegre, me hacía reir y era mi mejor amiga, nos pasabamos horas conversando y terminabamos limpiando el departamento a medias.Una mañana no vino a trabajar, nunca supe que paso con ella, la busque por todos lados sin saber nada, literalmente desapareció como desaparecen los sueños cuando llevas siete años de casada.Trabajaba bastante en la revista, la casa estaba echo un asco y mi nena lloraba todo el día por la Rosita, a mi marido parecía que no le afectaba, me ayuda con las labores cuando podía y no reclamaba por nada. No quería a otra nana en casa, nunca me han gustado, eceptuando Rosita. A eso de las cinco de la tarde me llamo Andrés para que llevara a la niña a casa de su madre y que lo esperaba ahi, la lleve y no quise quedarme a verle la cara a la vieja. Regrese para hermosearme para ver si se producia un milagro, estaba tan gorda, pero mi marido nunca reclamó, hace tiempo que no saliamos a carretiar en las noches santiaguinas.Me hacia ilusión ir al Bellavista, estaba de moda en esa época. Rosita siempre me hablaba que su novio la llevaba a la Casa en el monte, de primera creía que era un motel, luego una disco, en fin sería genial descubrir que era. Empece a inquietarme ya eran las once de la noche y el celular no sonaba, no era costumbre que lo llamara, a él no le agradaba, menos a mi.Me atreví y llame, no contestó, espere unos minutos y volví a marcar, apagado, el aparato se le apagó, pense que debió tal vez descargarse la porquería, de aburrida encendi el televisor, el único televisor 29 pulgadas que había en la pieza, lo odiaba, me distanciada de mis quejas, copuchas y opiniones cotidianas, mientras Andrés gozaba sapiar y eso me causaba celos que me hacían ir a dormir a la habitación de invitados, para soñar con Andrés pretendiendo quitarme lentamente la ropa hasta que despertaba mojada y retornaba despacito a nuestras sabanas que compramos en Buenso Aires para nuestro tercer aniversario. Desde esa fecha que no saliamos de vacaciones. Nació la bebe y a las pailas el romanticismo. Engorde como vaca, más sentada todo el día en el pc, no lograba perder kilos, sólo perdía la atención de mi marido que a esa altura ya ni me reclamaba. Desperté con la musiquita del celular. Preguntaron por la señora de don Andrés Bernotti, - si soy yo.....que pasa-, respondi asustadísima al 133, - su marido está detenido por manejar en estado de ebriedad- dijó el tipo, - a no sé- repondi, - no lo conozco-, fue la única salida a mi ataque de nervios. Volvieron a llamar, les dije que la verdad que era mi ex y que llamaran a su mamá, les dí el teléfono y no supe nada hasta las diez de la mañana cuando llegó mi suegra enojadísima.Me dejó dinero para ir a ver a su hijo y algo de ropa. Fuí con una amiga, tenía bastante miedo, era la primera vez que vivía una situación tan chocante. Andrés era loco, pero borracho jamás. - ¿Que te paso? le pregunté,- se me pasaron las copas en la oficina y me olvidé de nuestro aniversario,cuando recordé que ibamos a salir me desesperé y corrí a 150 k/h-.Me respondió sin mirarme a los ojos.Después de un mes sin tocar el tema me invitó a salir como para remidiar en parte la falta, está vez me dejó más dinero en el velador y le preparé un delicioso desayuno, fuí con una hermosa sonrisa a la casa de mi suegra y lo espere sin reclamar la pequeña tacita de té y las tres gallitas de agua que la señora me ofrecia para que bajara de peso, más la lata de escuchar el típico discursito de ser madre en los 90´. Pude escaparme de la lata cuando a mi nena le dió sueñito, hasta que me quede parcialmente dormida esperando a mi principe azúl desteñido. Sonó el celu, tipin cuatro de la mañana, sorprise my God......la Rosita. - Señora salí a carretiar con mi novio y me encontré, imaginese usted en la casa en el monte a su esposo con unos amigos, se le paso la mano al caballero, se pusieron a conversar, luego a pelear y están presos los dos señora, están presos, puede venir a buscarlos, por fi, no tengo ni uno. Ni uno, ni dos, yo tampoco tengo la más remota ni plata, ni ganas de ir a buscarlo hasta que amanesca.Estaba choreada, de verdad que estaba enojada hasta con la Rosita, la linda se desaparece y para remate tomando con mi marido, la muy patuda.No le dijé nada a mi suegra, sabía que la agarraría conmigo, sabía que me echaría a mi la culpa, de mi gordura, de que trabajo en algo que no me alcanza ni para la peluquería, que su hijito se saca la cresta, que su post grado, la cuota del auto, el departamento y cuanta estupidez, saldría perdiendo como siempre salgo. Fue así que tome a la niña y la lleve conmigo a la comisería. cara de palo, haber si así al padre del año le daba verguenza y se le terminaba el carreteo que últimamente no le estaba funcionando. Un ojo negro y el hocico roto, ese fue el resultado de la pelea en el barcito, el novio de la Rosita jamás lo ví, desaparecido del mapa, ella la linda también estaba presa, no sé porque me dió la sensación que salieron los dos,que tal vez se veían a espaldas mias, no sé aún tengo mis dudas, la Rosita no me quiso dar la cara, ni la dirección. Hoy cuando Andrés viene los domingo a buscar a la niña, mi pequeña llega contenta y dice que la Rosita la regalonea muchisimo y mi suegra dice que Andrés me extraña tanto que contrato a la Rosita, pero nadie me da la dirección ni de la Rosa, ni de Andrés.Lo único que tengo claro Doctora que debo bajar de peso, buscarme un empleo completo y salir de bar en bar.
| |
Es allí donde quiero vivir al final de la calle pintada en la vid de un árbol ciego y en la gruta de una iglesia Elevar mis piernas a la luna y bajarlas con las campanas será la mejor sentencia que danzaré en silencio Es allí donde quiero vivir y mudar mis viejas cartas oler unos dedos teñidos para columpiar soledades. De Tacones bajo la luna, 2007 Editorial Puerto Alegre
|

Ingrese con estilo, con un cierto glamour de modelo afrancesada para despistar a los alchólicos anónimos que merodeaban mis medias rojizas que estaban semicocidas en un extremo de mis estrechas caderas. En esa época las monedas eran escasas, así como una prostituta peliroja lo era en la esquina de una Cátedral de Damasco. Senté mi trasero finamente en la última banquilla frente a una ventana para vaciar parte del humo de mi cigarrera de tono plateado que trasportaba cuando quería de alguna manera llamar la atención. Todos fijaban su vista en mis medias, como si en ellas hubiese algo subliminar, algo irremediablemente santificado.Una tipa de antejos feos, media agringada me preguntó si quería saludar, no respondí, solo atiné a mirarme las uñas que me habían quedado bién firmes, luego de una pausa me preguntó en Francés si deseaba emitir algunas palabras. A esa altura solté una carcajada hasta el estadio de Petesburgo, imagino que hay estadios en ese lugar, de ser así me alegro un kilometro, pues cupiría mis risotadas en todo el recinto. Los borrachines y la mujer extrañados observaban mi boca gruesa y roja como se abria y contraía en cada sonido. Me levanté y me acerque a la ventana, abri el bolsito de felpa Italiana y extraje la cigarrera plateada, no me quedaban cigarrillos, que fanstidio tendría que abrir de nuevo la boquilla, pero estás vez para solicitar un cigarrillo. Uno de los presentes se levantó, me acerco uno de eso cigarrillos que traen de América cuando las guerras están por terminar, lo encendí, lo succioné como quien succiona el pecho de su madre, con ganas, desesperada. Volvian a registrarme con sus miradas, como me gustaban esas miradas, pero no iban dirigidas al humo que salía por la minúscula ventanilla, sino que estaban focalizadas a mis medias. Era casi una obseción, la manía encantadora que tienen los hombres y algunas mujeres en fisjonear en las piernas. Deseaba divertirme, entonces volví a acomodarme en la sillita de madera e intencionalmente acaricié una de mis piernas, nadie volteo su mirada en este acto puramente descarado. Reubique la otra pierna sobre la rodilla y nuevamente reitere el mismo gesto, pero esta vez levante la tela de la media panty para dejarla caer provocando así un ruidillo incómodo y sugerente. Nuevamente nadie observó este acto más que la tipa, la única mujer en la salita. Al parecer atraía más la atención cuando mis manos se alejaban de las medias panties como si ellas fueran un empedimento.La tipa feucha se me acercó y me pidió que por favor salieramos un instante de la sala. Imaginé que era para amonestarme por mi silencio o por mis movimientos inusuales.Fuerte fue mi sorpresa cuando me preguntó si podría darle algunos masajes después de la reunión. Por supuesto le respondí, pero cobro caro sobre todos a las mujeres. No te comprendo me dijo la mujer sorprendida, creí que eras prostituta y las prostitutas también hacen favorcitos entiendes.Por supuesto que soy prostituta, pero te advierto, no me gustan las mujeres, no me gusta acariciarles nada, es más les tengo una cierta envidia por que tienen entre las piernas lo que yo no tengo, entiendes. A la feita le gustaba jugar con mujeres, por eso me citó a este lugar, para deleitar su juego previo y yo que pensaba que ella me estaba citando para tomar algunas lecciones de coquetería femenina, al parecer a ella le atraían las feminas y yo que no daría por ser una de ellas.
|
De vacaciones...
Recomendamos leer este verano, poemas de:
|
Ven, ven! pues otorgas gracia y belleza Ven, ¡ven! Pues eres el remedio de la enfermedad. Ven, ¡ven! Aunque nunca te has marchado ven a escuchar mis poemas. Toma el lugar de mi alma pues eres mil almas mías. Fuera tus amantes y tus viejos deseos ¡pues tú eres mi Amor! RUMI (Poesía mística )
|

Para que no me olvides, era el título de la canción peruana que tocaba el tocacinta en la calle Anibal Pinto. La pasaba a ver después del liceo, inventaba alguna metirilla piadosa con tal de estar unas horas con esta mujer de cuerpo robusto, cálido y de sonrisa indigena, siempre creí que era indigena, pues mi madre decía que era una india de argentina de los pueblos que están en el limite entre Chile, Bolivia y Argentina, su acento cantadito la delataba más sureña que nortina, sus manos asperas venian de la siembra de papas que tenía detrás de la casita vieja que tanto me atría. Había algo especial en esa casa de madera casi en derrumbe, se desprendía un olor a leña de ulmo mezclada con pino y un olor a pan amasado recien cocido, me encantaba comer de su pan y saborear sus cazuelas, verla cocinar era un regalo a mi adolecencia fome y diluida.Para que no me olvides volvia a sonar una y otra vez el tocacinta que estaba debajo de la escalera, debajo de esta escalera también estaba una mesa con mantel de plástico que ella limpiaba para que no se ensuciaran mis poemas dulzones que a ella tanto les gustaban, que a ella tanto la hacian confundierse entre la mermelada de membrillo y el maqui fresquito que le preparaba a mi madre. El maqui era mi mermelada preferida, el perfume de este fruto sureño salía y entraba con las moscas que adornaban la casa, a estos insectos les gustaban revolotear entre mis poemas, les gustaban bailar bajo la lluvia de Valdivia, mientras en la cocina de mi abuela la escena se hacia inolvidable para que no me olvide de escribir un poema en su memoria.
| |

Era necesario decirselo, cada vez que me miraba volvian los recuerdos de niña tristona en la cosecha de uvas que se derretian en mi boca. El balde con aquellas uvas azulinas molidas ante mis pies era mi único desquite. Se lo dije de a poco como se dicen las mentiras guardaditas en cajitas de muñecas de porcelana, para no quebrarlas, para no dañar en ella la escasa belleza que aflora solo en la sonrisa de niña huérfana. Me miro detenidamente, su cabello negro recien teñido se montó en mi hombro y me envolvieron sigilosamente hasta soltar aun mi pequeño llanto.Es tu culpa, le dije enfadada, es tu culpa no poder aguantar tanta soledad en tu vulgar ausencia, es tu culpa que busque que otros coman de mis balde de uvas y me quede con la angustia de no quererte, de no amarte sin este maldito odio de infante cortada, cortada de vendimias estacionales que se reiteran sin sanarme en este inseguro sanatorio. Me volvio a quitar el rostro de madre enferma, se alejo de nuevo de mis fantasmas otoñales, llevamos treinta y ocho años sin hablarnos sin comer del balde de uvas.
| |
 El sentido del humor y de la fiesta 2008-01-18
Los tiempos no son buenos. La humanidad está conducida por líderes en su mayoría negativos y mediocres. Las religiones, casi todas, están enfermas de fundamentalismo, arrogancia y dogmatismo, sin excluir a sectores de la Iglesia Católica Romana, contaminados por el pesimismo cultural del actual Papa. A pesar de ello, ¿hay todavía lugar para el humor y el sentido de la fiesta? Creo que sí. A pesar de los absurdos existenciales, la mayoría de las personas no deja de confiar en la bondad fundamental de la vida. Se levanta por la mañana, va a trabajar, lucha por su familia, procura vivir con un mínimo de decencia (tan traída y llevada por los políticos) y acepta sacrificarse por los valores que realmente importan. ¿Qué se esconde detrás de estos gestos cotidianos? Ahí se afirma, de forma prerrefleja e inconsciente, que la vida tiene sentido; aceptamos morir, pero ¡es tan buena la vida!, como dijo François Mitterand antes de morir. Algunos sociólogos como Peter Berger y Eric Vögelin reiteran en sus reflexiones que el ser humano posee una tendencia irrefrenable hacia el orden. Dondequiera que aquél aparece, crea rápidamente un acuerdo existencial con órdenes y valores que le garantizan una vida mínimamente humana y pacífica. Esta bondad intrínseca de la vida es la que hace posible la fiesta y el sentido del humor. A través de la fiesta, ya sea sacra o profana, todas las cosas se reconcilian. Como afirmaba Nietzsche, «festejar es poder decir: que todas las cosas sean bienvenidas». Mediante la fiesta el ser humano rompe el ritmo monótono de lo cotidiano, hace un alto para respirar y vivir la alegría de estar juntos en amistad y la satisfacción de comer y de beber. En la fiesta, el beber y el comer no tienen la finalidad práctica de quitar el hambre o la sed, sino de gozar del encuentro y celebrar la amistad. En la fiesta, el tiempo del reloj no cuenta y al ser humano le es dado, por un momento, vivenciar el tiempo mítico de un mundo reconciliado consigo mismo. Por eso, los enemigos y los desconocidos son ajenos al núcleo de la fiesta, pues ésta supone orden y alegría, la bondad de las personas y de las cosas. La música, el baile, la amabilidad y la ropa especial hacen parte del mundo de la fiesta. A través de tales elementos el ser humano trasmite su sí al mundo que lo rodea y la confianza en su armonía esencial. Esta última confianza da origen al sentido del humor. Tener humor es tener capacidad de percibir la discrepancia entre dos realidades: entre los hechos brutos y el sueño, entre las limitaciones del sistema y el poder de la fantasía creadora. En el humor existe un sentimiento de alivio ante las limitaciones de la existencia y hasta de las propias tragedias. El humor es señal de trascendencia del ser humano que siempre puede ir más allá de cualquier situación en su ser más profundo y libre. Por eso puede sonreír y tener humor por encima de las formas que lo quieren encuadrar, de la violencia con la que se pretende someterlo. Solamente quien es capaz de relativizar las cosas más serias, aunque las asuma dentro de un compromiso efectivo, puede tener buen humor. El mayor enemigo del humor es el fundamentalista y el dogmático. Nadie ha visto sonreír a un terrorista o esbozar una sonrisa a un severo conservador cristiano. Generalmente son tan tristes que parecen que fueran a su propio entierro. Basta ver sus rostros crispados. No es raro que sean reaccionarios y hasta violentos. En última instancia, la esencia secreta del humor reside en una actitud religiosa, aunque esté olvidada en el mundo profano, pues el humor ve la insuficiencia de todas las cosas frente a la Realidad Última. El humor y la fiesta revelan que hay siempre una reserva de sentido que todavía nos permite vivir y sonreír. LEONARDO BOFF
|
Comentarios recientes
hace 7 meses
hace 7 meses
hace 7 meses
hace 7 meses
hace 7 meses
hace 7 meses
hace 7 meses
hace 7 meses
hace 7 meses
hace 7 meses